Di, mi hermano, a qué le tienes miedo.
¿A perder el pellejo en una gresca?;
¿que la tiniebla siga y no amanezca?;
¿que tus hazañas engulla el olvido?
Otros buscan el vil metal del mundo.
Serpentean para huir de la parca.
Comen, beben, yacen... ¡Cuánto les plazca!
Fiesta, vanidad y deseo. Ruido.
Conquista con garras la humildad quieta.
Cultiva afanoso tu inteligencia.
Ábrete a lo sutil, como el poeta.
¡Batalla! Sin dar cuartel a tu ausencia.
Saluda al gorrión de la plazoleta.
Camina lento, sí, y ten paciencia.
José Urbano Priego © 2011