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domingo, 10 de julio de 2011

Paloma mensajera

Volátil,
nuestro íntimo diálogo
en la expuesta tribuna
exhibe la blanca desnudez
de dos almas
que se buscan.

Fiel paloma mensajera,
que trasiegas, gozosa,
versos de ida y vuelta,
vuela presurosa
y llévale los míos,
que ella te espera.
Y no demores tu regreso,
por Dios te lo pido,
que sin sus noticias
de incertidumbre muero.

Has de saber, cariño,
que tiemblo como un niño,
ante cada letra
que aparece, mágica,
con tinta incorpórea,
portando la dicha negada.
Y que añoro tu piel vedada,
el cimbreo de tus algas,
tu gracia de rosa amarilla,
el calor de tu pecho,
tu boca, tus rodillas…

José Urbano Priego © 2011


2 comentarios:

MarianGardi dijo...

Hermoso es poco.
Los sentimientos a flor de piel siempre.
Encantada de poder saludarte
Si vives en Granada yo tambien.
Saludos

José Urbano Priego dijo...

Marian, muchas gracias por tus palabras. Seguiré los textos que tienes en tu blog. Algún día podíamos tomar un café juntos. Salud-os desde El Padul.